La Crucifixión de Jesús

por Abr 3, 2023

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos.

Continuamos con nuestra serie de las 7 señales de Jesús en el Evangelio de San Juan. 

Estas señales nos hablan de lo que Cristo hizo para transformar este mundo.

Esta vez hablaremos de la Crucifixión.

Cuando Jesús estuvo desarrollando su Ministerio, la gente era sanada y transformada pero había un grupo de personas que no recibían estos milagros  y se enojaba con Jesús porque estaban quedando fuera de la escena. Jesús estaba tomando un protagonismo muy importante, los fariseos y demás grupos habían decidido hacer un complot contra Jesús.

Jesús sabiendo todo esto igual fue a Jerusalén para que se cumpliese todo lo que estaba escrito del Mesías. 

Es tan grande la carga que Jesús llevó por nosotros antes de llegar a esta parte de su vida que sus gotas de transpiración eran como gotas de sangre y él decía al Padre: “si puedes pasar de mí esta copa; pero Señor que no sea lo que yo quiera sino que sea tu voluntad”

Jesús no escatimó su propia vida para darnos vida y la oportunidad de ser salvos; hay un Dios que es santo y justo que no acepta soborno, pero en el cielo no se va a poder entrar sobornando con dinero, al cielo no se va a entrar por creer que somos buenas personas porque ninguno cumple con los estándares de Dios al 100%, solo lo pudo hacer nuestro Señor Jesucristo.

En la Biblia dice por cuanto pecamos estamos destituido de la Gloria de Dios pero para eso apareció el hijo de Dios para destruir las obras del diablo y nos amó de tal manera que envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en el cree no se pierda más tenga vida eterna.

Jesús derramó su sangre por nosotros para limpiar nuestros pecados, debemos ser consciente de que el castigo que él recibió es lo que nosotros hubiésemos tenido que recibir. Jesús se llevó la maldad del mundo entero, venció a la muerte y por eso hoy estamos aquí pero solamente el que cree y confiesa que Jesús es Señor pero vive de acuerdo a lo que Él nos mandó es el que podrá alcanzar el reino de Dios, él vino a darnos vida y vida en abundancia para que nosotros  podamos vivir esta vida con Jesús y el resultado de su muerte paradójicamente es vida.

Cada día debemos parecernos más a él, y ¿cómo logramos parecernos más a Jesús? Estando en la Palabra y Oración, aprendiendo de ella, congregándonos para no hacer la vida solos, sino siendo pastoreados y también apoyados en otros líderes cristianos, que nos ayuden en este caminar. 

Jesús viene una vez más a esta tierra y viene como León de Judá y viene a establecer su reino y ya no habrá más enfermedad ni tristeza y hoy recordamos su resurrección. Jesús es la vida eterna y debemos esperar pacientemente su venida.

Atentamente, Pastor Guillermo Ayala.

  • Juan 12:12-36 

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