Apreciación Pastoral

por Oct 12, 2026

HÁBITO EN EL ABRIGO

Tiempo de lectura: 5 minutos

Versículo principal: Salmo 91:1-2 (RVR60)

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.”

¿Te has olvidado de quién es tu Dios?

Muchas veces conocemos la Palabra de Dios, sabemos que Él es poderoso y que sus promesas son verdaderas, pero cuando atravesamos dificultades, parece que nos olvidamos de quién está con nosotros.

Es fácil hablar de fe cuando todo marcha bien. Sin embargo, cuando llegan los problemas, la enfermedad, los pensamientos que nos dicen: “No vas a poder”, “No estás preparado” o “Tu pasado demuestra que no lo lograrás”.

La duda puede comenzar con un pensamiento pequeño y convertirse en una voz que intenta detenernos. Pero hoy necesitamos recordar que nuestro futuro no está determinado por nuestros errores del pasado, sino que debemos aprender a confiar en Dios y caminar de acuerdo con su Palabra.

Dios tiene pensamientos de paz para tu vida

Jeremías 29:11 dice:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

Quizás hoy estás atravesando una situación que no comprendes. No ves el futuro con claridad y te preguntas por qué las cosas no están saliendo como esperabas. No permitas que las circunstancias  te haga olvidar que Dios sigue siendo digno de tu confianza.

 Jehová es la fortaleza de su pueblo

Salmo 28:8 declara:

“Jehová es la fortaleza de su pueblo, y el refugio salvador de su ungido.”

A veces nos olvidamos de esta verdad. Conocemos los versículos, los hemos leído muchas veces y hasta podemos recitarlos de memoria, pero cuando llegan las pruebas, actuamos como si tuviéramos que resolverlo todo con nuestras propias fuerzas.

Necesitamos reconocer que Dios es nuestro refugio y acudir a Él.

Puede haber momentos de silencio, espera y soledad. Habrán situaciones en las que no tendrás todas las respuestas. Sin embargo, puedes continuar buscando al Señor, sabiendo que tu vida está en sus manos.

¿De dónde viene tu socorro?

Salmo 121:1-2 dice:

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.”

El Señor es nuestro socorro. Podemos acudir a Él cuando tenemos miedo, cuando necesitamos dirección y cuando las circunstancias parecen superar nuestras fuerzas.

No debemos permitir que el pasado definan nuestra vida. Las palabras negativas que otros pronunciaron sobre nosotros no tienen que convertirse en la voz que dirija nuestro futuro. Dios nos invita a mirar más allá de nuestras limitaciones y a depender de Él.

Habita bajo el abrigo del Altísimo

Salmo 91:1-2 habita al abrigo del Altísimo mora bajo la sombra del Omnipotente y puede declarar que Dios es su esperanza, su castillo y en quien confía.

Así como buscamos un abrigo cuando hace frío, necesitamos recordar que, espiritualmente, nuestro refugio está en Dios.

No te olvides de clamar a Dios

Jeremías 33:3 dice:

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”

Hoy es un buen día para volver a la oración, levantar nuestros ojos y decir: “Padre, aquí estoy. Necesito tu ayuda. Enséñame a confiar en ti”.

Dios conoce tus luchas, tus lágrimas y aquello que no sabes cómo expresar. Acércate a Él con sinceridad y permite que su palabra renueve tu fe.

No dejes que las dificultades te hagan olvidar tu refugio. No dejes que la duda te haga abandonar la confianza. Y no te alejes de la presencia de Dios.

Oración

Padre amado, gracias porque tú eres mi refugio y mi fortaleza. Perdóname cuando las preocupaciones me hacen olvidar tus promesas. Ayúdame a confiar en ti aun cuando no comprenda lo que sucede. Enséñame a buscarte cada día, a clamar a ti y a permanecer bajo tu abrigo. Que mi corazón nunca olvide que mi socorro viene de ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Atentamente, Abraham Lopez

0 comentarios

Share This